viernes, 23 de febrero de 2018
Bombeando sangre
Una caña de agua
para la garganta áspera
que refunfuña sin jazz - ausente de aire -
Cuento pocas pulsaciones
ojos no tan despiertos
pero más que abiertos, pero
pies sin calcetines
pero manos ocupadas
haciéndose pasar la vida. Conste que
debe ser muy poco
todo el aire inhalado
menos los sabores
y pisadas cautelosas.
Solo otro sorbo de agua
compañero, que sin aire: la bebo
-añejada desde ayer-
recostado en las estrellas
más cercanas al camino
vivas en tiempos del olvido.
Aun así, ahora (vi)ves
con esos ojos
bien abiertos
y fumándose el caminar
y cantando esas viejas
melodías que no necesitan
mucho aire; porque poco
es el aire que poseo.
M.L, 2017