El juicio se sentía en el aire
denso como la camanchaca
los ojos negros ajetreaban
el terremoto
acuérdate que asecha por las tardes
- siempre dice -
no se percataron que la noche
ya estaba muerta,
asesinada bajo el farol
la gente observaba
- nadie sabe nada -
- nadie dice nada -
pero cuarenta oídos oyeron
cuarenta ojos divisaron
los truenos y relámpagos
evocando terror entre los entes
cuando remecían a la tierra.
denso como la camanchaca
los ojos negros ajetreaban
el terremoto
acuérdate que asecha por las tardes
- siempre dice -
no se percataron que la noche
ya estaba muerta,
asesinada bajo el farol
la gente observaba
- nadie sabe nada -
- nadie dice nada -
pero cuarenta oídos oyeron
cuarenta ojos divisaron
los truenos y relámpagos
evocando terror entre los entes
cuando remecían a la tierra.
Los animales sabios alterados
bajo instintos sobrenaturales
- sobrehumanos mejor dicho -
comenzaban a correr.
Las señales
se repiten una vez
- siempre dice -
la tercera es pal’ idiota. Camina
rápido entre sus siluetas
sobre una pared imaginaria
vestigio de una fogata
cada vez más real
cada vez más roja
cada vez más sal
pesada sobre el hombro
olor a muerto para variar
en la fiesta atardeciendo
parsimonioso el baile
seguía su pulso incipiente
su pulso insalvable.
Vaya su madre a imaginar el peso
la energía del espacio
toda la sangre derramada
ahogados gritos silenciados
mientras el sol
no hacía nada más
que observar;
prefiere no contársela a los niños
- hay historias reservadas -
la energía del espacio
toda la sangre derramada
ahogados gritos silenciados
mientras el sol
no hacía nada más
que observar;
prefiere no contársela a los niños
- hay historias reservadas -
Piensa en Santa Laura
...en su padre
y en el Inglés que hoy es Chileno
y lo miserable que es la vida
de vez en cuando;
en la droga en el calor
y el altiplano estremecido
bajo el llanto del cielo
bajo la lluvia de sus ojos
¿que acaso no ve la tierra
que ya tengo suficiente?
la camanchaca esconde todo
y la brisa se lo lleva
- siempre dice -
se lleva incluso este destino
que por mi sangre lleva etiqueta
hasta el amor se ve disuelto
entre la sal que endurece el aire
que endurece mi pecho
que sube suavemente
desde el mar hasta mis pies
hasta que llega la hora
y la camanchaca debe volver
al mar.
El temblor va a comenzar
- siempre dice -
- siempre dice -
M. L, 2018.